
Las nuevas bases de cotización de 2026 elevan topes, consolidan el recargo sobre salarios altos y actualizan cuotas de autónomos
La Orden PJC/297/2026 fija el marco de cotización para 2026 sin cambiar la arquitectura general del sistema, pero sí con ajustes relevantes en bases, topes y recargos que afectan de forma directa a empresas, asesorías, autónomos y colectivos especiales. El cambio más visible es la actualización del tope máximo de cotización a 5.101,20 euros mensuales, junto con la consolidación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional y de la cotización adicional de solidaridad para salarios que superen la base máxima.
¿A quién afecta?
La orden impacta en la práctica a casi todos los sujetos que cotizan al sistema: empresas del Régimen General, trabajadores por cuenta ajena, autónomos, empleados de hogar, trabajadores agrarios, artistas y otros regímenes especiales. Para despachos y departamentos laborales, la novedad no está solo en las cifras, sino en la necesidad de revisar bases mínimas, recargos, contratos cortos y cotizaciones específicas por régimen.
Qué cambia en el Régimen General
Desde el 1 de enero de 2026, el tope máximo de cotización en el Régimen General queda fijado en 5.101,20 euros al mes y el tope mínimo para accidentes de trabajo y enfermedades profesionales no puede ser inferior a 1.424,40 euros, equivalente al SMI incrementado en un sexto. En contingencias comunes se mantiene el tipo del 28,30%, repartido entre 23,60% a cargo de la empresa y 4,70% a cargo del trabajador.
Más presión sobre las retribuciones más altas
Uno de los puntos más relevantes es la continuidad del refuerzo recaudatorio sobre salarios elevados. El MEI se sitúa en 0,90 puntos, con reparto de 0,75% empresa y 0,15% trabajador en el Régimen General. Además, se aplica la cotización adicional de solidaridad sobre el exceso de retribución que supere la base máxima, con tres tramos: 1,15% entre 5.101,21 y 5.611,32 euros; 1,25% entre 5.611,33 y 7.651,80 euros; y 1,46% para el exceso sobre 7.651,80 euros.
Autónomos: se mantiene el sistema por rendimientos, pero con nuevas referencias para 2026
En el RETA, la base máxima también queda fijada en 5.101,20 euros mensuales. Se actualizan la tabla reducida y la tabla general por tramos de rendimientos netos: en la parte baja, quienes declaren hasta 670 euros mensuales se moverán entre una base mínima de 653,59 euros y una máxima de 718,94 euros; en la parte alta, para rendimientos superiores a 6.000 euros, la base mínima sube a 1.928,10 euros y la máxima llega al tope general de 5.101,20 euros. El tipo por contingencias comunes sigue en 28,30%, el de contingencias profesionales en 1,30% y el MEI en 0,90% a cargo del autónomo.
Contratos temporales, tiempo parcial y otros puntos a revisar
La norma mantiene la penalización a la contratación muy corta: los contratos de duración determinada inferiores a 30 días llevarán una cotización adicional de 33,62 euros a cargo de la empresa, salvo exclusiones concretas. También actualiza las bases mínimas por hora en contratos a tiempo parcial, que arrancan en 11,98 euros/hora para el grupo 1, 9,94 euros/hora para el grupo 2 y 8,58 euros/hora para buena parte de los grupos restantes.
Empleados de hogar y sistema agrario
En empleados de hogar se revisa la escala de bases en función de la retribución mensual, con bases que van desde 306 euros para salarios de hasta 329 euros al mes hasta la base correspondiente a la retribución real cuando esta supera 1.424,41 euros. En el sistema agrario se actualizan bases mensuales y diarias, se mantienen reducciones empresariales y se fija un tipo del 11,50% en períodos de inactividad a cargo del trabajador.
Qué deberían revisar ya empresas y asesorías
La orden no supone una reforma integral, pero sí obliga a revisar nóminas, parametrización de software laboral, bases mínimas por grupo, cotización de salarios altos, encuadramiento de autónomos por tramos de rendimientos y recargos en contratos temporales breves. En 2026, más que un cambio de modelo, lo que hay es un ajuste fino del sistema con más impacto económico en las bases altas y más exigencia técnica en la gestión diaria.


